[Reseña] “La Trampa”: El thriller más directo de la filmografía de M. Night Shyamalan

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Ya está disponible en los cines de Chile: “La Trampa” (Trap), el nuevo thriller psicológico del director M. Night Shyamalan (El Sexto Sentido). La película nos presenta a un padre y su hija, quienes asisten a un concierto de música pop, allí se dan cuenta de que están en el centro de un oscuro y siniestro suceso. El concierto es una trampa para atrapar a un despiadado asesino en serie… ¡el propio padre!

Sinopsis: “La Trampa” (Trap) es un thriller psicológico en el que un padre y su hija asisten a un concierto de una diva del pop. Allí se dan cuenta de una amplia e inusual presencia policial, la cual descubren que está allí para atrapar a “el carnicero”, un peligroso asesino que podría estar más cerca de lo que imaginan. Desde ese momento, la tensión, el suspenso y la intriga, se apoderan de la trama.

Escrita y dirigida por M. Night Shyamalan [el mismo cineasta detrás de filmes como “Fragmentado” (2016), “El Sexto Sentido” (1999) y “Señales” (2002)], “La Trampa” (Trap) es una buena película de suspenso, que logra engancharte desde el primer momento y no te suelta hasta su final.

Es un filme que logra generar tensión en el espectador. Sin embargo, su gran problema es que al ser dirigida por M. Night Shyamalan, quien nos tiene acostumbrados a sus grandes giros sorpresivos en los momentos finales de la película, el espectador se queda esperando ese “gran giro final”. No me malinterpreten, “La Trampa” (Trap) es una película con varios giros y sorpresas, sin embargo, uno igual se queda con ganas de más… como si algo estuviese faltando. Esa es la verdadera trampa de “La Trampa” (Trap), la expectativa que hay detrás de cualquier película con el sello de este director.

En ese sentido, “La Trampa” (Trap) es el thriller más directo de la filmografía del director, el más predecible y con pocas sorpresas a las ofrecidas inicialmente, pues su argumento en sí ya es sorprendente: nuestro carismático protagonista es en realidad el villano de la historia.

Josh Hartnett (Pearl Harbor) da vida a un hombre con dos vidas: en una es un padre devoto a su familia, mientras que en otra es un asesino en serie. Este personaje se ve atrapado en un concierto junto a su hija, en el que las autoridades han sido informadas de su presencia… pero no de su identidad, intentando asegurarse de que este asesino no tenga escapatoria.

Josh Hartnett (Pearl Harbor) se mete muy bien en el papel, logrando presentarnos de forma correcta esta dualidad entre un carismático y preocupado padre, y un asesino en serie. Por su parte, la cantante Saleka Shyamalan (la hija del director) se toma el escenario durante tres cuartos de la película, para luego robar miradas como actriz en el último tramo; un detalle que a varios molestará, debido a su parentesco con el director, pero que a mí no me generó molestia. Eso sí, cualquier otra cantante podría haber hecho exactamente lo mismo, su presencia no destaca… en comparación a la gran actuación que nos entrega Hartnett.

En fin, “La Trampa” (Trap) es una buena película de suspenso, que lamentablemente se ve opacada por las expectativas inherentes que tenemos como espectadores al momento de ver un filme dirigido por M. Night Shyamalan. Una película entretenida, muy atrapante y con una historia extremadamente interesante que, pese a todo eso, nos deja esperando ese “gran giro final”.

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